Los trabajadores de la flota amarilla comenzaron la semana pasada un bloqueo en la monoboya de Caleta. Los buques, alrededor de quince, buscan impedir que los petroleros puedan cargar crudo. Los dueños de los barcos dicen que la brusca merma en la captura ictícola se debe a que el subsuelo marino fue virtualmente "dinamitado" por YPF y ahora por Pan American Energy.