CONCENTRACIÓ PER BAGUA AL CONSULAT DE PERÚ-BARCELONA
Pancartes, cartells i espelmes adornaven les portes del Consulat de la República Peruana, a l'Avinguda de Roma de Barcelona, en una concentració de denúncia i solidaritat amb els pobles indígenes del Perú.
Autoconvocades per Bagua ha reunit enguany una vintena de persones que han volgut expressar al govern peruà la preocupació pel poc respecte als drets humans i la criminalització que viuen les organitzacions indígenes a un any de la Massacre de Bagua.
Durant dues hores, els vianants de l'Avinguda de Roma van ser informats sobre l'execució de polítiques de saqueig a l'Amazonia peruana de la mà de drecrets legislatius que s'amparen amb el tLC amb Estats Units per invaïr i privatitzar els boscos amazònics sense respectar als pobles indígenes que hi habiten.
Especial atenció va rebre el polèmic Bloc 39 de Repsol-YPF, que pretèn iniciar l'activitat d'exploració petroliera a l'inexpugnable regió del Napo -Tigre, on hi ha indicis de la presència de grups indígenes en aïllament voluntari. La determinació de Repsol-YPF suposaria un genocidi per aquests pobles per agredir el seu sistema immunològic no preparat per malalties occidentals contemporànies.
Barcelona, 4 de junio 2010
A UN AÑO DE LA MASACRE DE BAGUA
Organizaciones y personas solidarias de Catalunya nos dirigimos al gobierno peruano
El 5 de junio de 2009, asistimos en este mismo Consulado Peruano en Barcelona, alarmados por los trágicos sucesos de Bagua, donde la represión al levantamiento amazónico por la policía y el ejército se saldó con lamuerte de decenas de personas y cientos de heridos. Consternados, acudimos a las puertas de esta institución para presionar al gobierno peruano que cese el hostigamiento a los pueblos indígenas, se aclaren los hechos siniestros ocurridos en Bagua así como se respeten los territorios indígenas del avasallamiento de los proyectos extractivos y agro exportadores.
En aquella ocasión, como en otras, los pueblos indígenas de la Amazonía peruana se habían movilizado para defender sus territorios ancestrales, ocupados en las zonas alta y baja de la Amazonía. Actualmente, estos territorios se encuentran afectados por la creciente e irracional explotación de recursos como el oro, la madera, el petróleo y el gas que se lleva a cabo sin respeto por las decenas de pueblos indígenas que mantienen una de las mayores diversidades culturales del planeta. Muchas de estas explotaciones corresponden a áreas entregadas en concesión por el gobierno peruano a empresas transnacionales que se imponen en los territorios indígenas, ignorando los derechos de las comunidades nativas.
Un año después de los sucesos de Bagua, regresamos ante las puertas del Consulado del Perú para hacer una vigilia de recuerdo a las víctimas así como de denuncia pública al modelo de desarrollo destructivo que ha encaminado el gobierno peruano, que ignora y atropella a los derechos de los pueblos indígenas mientras facilita la entrada de inversiones transnacionales a través de Tratados de libre Comercio.
Además, acompañamos solidariamente a las organizaciones indígenas del Perú,
especialmente la AIDESEP esperando que se respete tanto su trabajo, representatividad así como sus dirigentes.
Desde Barcelona, aunque distantes en el espacio, cercanos en el corazón,
exigimos:
- Investigación de las responsabilidades de la actuación represiva el 5 de
junio de 2009 en Bagua.
- Respeto y diálogo con las organizaciones indígenas del Perú
- Cumplimiento de todas las leyes que garantizan los derechos indígenas, en
especial Convenio Nº 169 de la OIT, ratificado por Perú en 1994, que obliga
a no realizar ninguna operación dentro de los territorios indígenas sin Consentimiento Libre Previo Informado.
- Anular contratos de concesiones petroleras que afecten a territorios indígenas hasta que se consulte debidamente sobre su consentimiento. En especial, anular los bloques 39 y 67 , de Repsol-YPF y Perenco respectivamente por amenazar la supervivencia de pueblos indígenas en aislamiento voluntario.
- Parar la privatización y saqueo de los recursos de la Amazonía, por ser
casa y territorio de los pueblos originarios que siempre la han habitado
sin destruirla.
